El descontrol que en los últimos meses se apoderó de la actividad azucarera llevó a que las cinco entidades cañeras del país unieran su voz para clamar por una participación efectiva e inmediata del Estado provincial en la mesa del sector, para que se garantice el cumplimento de los acuerdos de exportación que los productores firman con los ingenios. La fallida estrategia comercial que desplegaron en la última temporada los responsables de los principales ingenios del país llevó a que hoy el mercado cargue sobre sus hombros 200.000 toneladas de azúcar que no fueron exportadas como se había convenido, lo que derivó en que hoy el precio de la bolsa de 50 kilos de azúcar se haya desplomado a $ 170, luego de haber alcanzado valores de hasta $ 210 en la campaña anterior.

Frente a este estado de cosas, y a dos meses del inicio de la zafra 2012, los cañeros comenzaron a evidenciar signos de desesperación. Es por eso que ayer realizaron un cónclave en la sede del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (Cactu). Participaron el titular de esta entidad, Otto Gramajo, y los presidentes de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT), Sergio Fara; de Unión Cañeros del Sur (UCS), Guillermo Mors; de Cañeros Unidos del Este (CUE), Mario Tizeira, y de la Unión Cañeros Independientes de Jujuy y Salta (Ucijs), Antonio Leach, entre otros dirigentes. Hubo consenso general en la necesidad de que se impulse una ley nacional que regule la totalidad de la actividad sucroalcoholera argentina, desregulada desde inicios de la década del 90.

"Estamos en contacto con algunos diputados para impulsar una ley que establezca normas de funcionamiento para la actividad, que contemple la producción de azúcar y de alcohol, así como la determinación de calidades de la materia prima y de excedentes, entre otros muchos aspectos de interés para cañeros e industriales", dijo Mors a LA GACETA, al término del encuentro.

Tizeira, por su parte, destacó que las cinco entidades cañeras de la Argentina coincidieron en forma contundente en que fueron estafados por los propietarios de los ingenios. "No se respetó nada de lo que se acordó el año pasado, y lo más grave es que se afecta no sólo la economía del sector azucarero, sino de toda la provincia", remarcó.

Los cañeros vienen gestionando una reunión urgente con el gobernador, José Alperovich. "El tema de la ley es importante, pero eso no resolverá los problemas inmediatos. No hay tiempo de nada, y la única solución es que el Gobierno integre la mesa azucarera tucumana, para que se garantice el cumplimiento de lo que se acuerda. El tema es que los precios del azúcar en el exterior y del alcohol son muy buenos, pero se hace todo al revés. Nos afecta la desconfianza que hay entre los ingenios de Tucumán y los del norte", remató Gramajo.